¿Quiere vivir un poco más? Tenga una segunda esposa. Una nueva investigación sugiere que los hombres de las culturas poligámicas sobreviven a los de las monogámicas

Después de explicar las diferencias socioeconómicas, los hombres de más de 60 años de 140 países que practican la poligamia en grados diferentes vivieron un promedio del 12% más que los hombres de 49 naciones principalmente monogámicas, dice Virpi Lummaa, ecologista en la Universidad de Sheffield, Reino Unido.

Lummaa presentó sus conclusiones la semana pasada en el encuentro anual de la Society for Behavioral Ecology en Itaca, Nueva York.

Más que un llamado a la poligamia, la investigación podría resolver un enigma de larga data en la biología humana: ¿Por qué los hombres viven tanto tiempo?

Esta pregunta sólo tiene sentido después de hacerla para las mujeres, quienes, a diferencia de casi todos otros animales, viven mucho tiempo después de la menopausia.

Monogamia forzosa

Una respuesta parece ser un fenómeno denominado efecto abuela. Por cada 10 años que una mujer sobrevive después de la menopausia, gana dos nietos más, dice Lummaa. Al parecer, adorar y consentir a los nietos ayuda a la supervivencia, además de fomentar algunos de los genes de su abuela.

Los hombres, por contraste, pueden reproducirse bien a los 60 e incluso a los 70 y 80, y la mayoría de los investigadores suponían que esto explicaba su longevidad. Pero Lummaa y su colega Andy Russell se preguntaron si otros factores explicaban la larga duración de la vida de los hombres, como un efecto abuelo…

Para probar esta posibilidad, el equipo analizó los registros reunidos por la iglesia para 25.000 finlandeses de los siglos XVIII y XIX. Las personas tendían a mudarse poco, nadie practicaba la anticoncepción y la Iglesia Luterana obligaba la monogamia.

Sólo los hombres viudos podían volver a casarse, y si tenían hijos con la nueva esposa, procreaban más niños, en promedio, que los hombres casados una vez.

Pero en última instancia los hombres que se volvían a casar “no tenían más nietos”, dice Lummaa. “Más bien, la presencia de un abuelo estaba asociada con una supervivencia reducida de nietos”.

Quizás, añade Lummaa, los hijos de la primera madre perdieron alimento y recursos que se fueron a los hijos de la segunda madre. “Es una especie de efecto Cenicienta”.

Incluso los padres con una única esposa no constituyeron un beneficio para sus nietos, una conclusión respaldada por una investigación previa.

Selección biológica

Con el efecto abuelo descartado, a continuación Lummaa y Russell se preguntaron si las restricciones de fisiología humana explicaban la longevidad masculina. Así como los hombres tienen pezones que se desarrollaron en las mujeres para alimentar a sus vástagos, la longevidad masculina podría ser una consecuencia de la selección biológica por mujeres de larga vida.

Para responder a esta pregunta, los investigadores compararon la duración de la vida de hombres de los países poligámicos con los de las naciones monogámicas.

Usando los datos de la World Health Organization, Lummaa y Russell calificaron 189 países sobre una escala de monogamia de uno a cuatro, totalmente monógamo a mayormente polígamo. También tuvieron en cuenta el producto bruto interno de un país y el ingreso promedio para minimizar el efecto de una mejor alimentación y atención sanitaria en las naciones monógamas occidentales.

Lummaa hizo hincapié en que su clasificación de monogamia era un primer intento, y están trabajando para encontrar múltiples maneras de clasificar patrones matrimoniales. Las conclusiones podrían desaparecer bajo un análisis adicional, añade.

Si la supervivencia femenina es la principal explicación de la longevidad masculina, entonces los hombres monógamos y polígamos vivirían más o menos la misma cantidad de tiempo. En cambio, parece que procrear más hijos con más esposas conduce a incrementar la longevidad masculina. Los hombres, entonces, viven mucho tiempo porque son fértiles bien avanzados en sus años grises.

La explicación podía ser tanto social como genética. Los hombres que continúan procreando hijos a 60 y 70 años podrían cuidar mejor sus cuerpos porque tienen bocas que alimentar. Pero las fuerzas evolutivas que actúan durante miles de años también podrían seleccionar hombres para que vivan más tiempo en culturas poligámicas.

“Es una hipótesis válida y una buena predicción”, dice Chris Wilson, antropólogo evolutivo en la Cornell University en Itaca, Nueva York, que asistió a la charla. Pero el cuidado y atención de varias esposas que dependen del estado social de su marido envejecido podría explicarlo todo. “No me sorprende que los hombres en esas sociedades vivan más tiempo que los hombres en las sociedades monógamas, donde quedan viudos y no tienen a nadie que los cuide”.

Fuente: Axxón

Yo ya lo sospechaba…😕