Una pareja de recién casados alquilaron una Ferrari de 200.000 dólares para darle estilo a su arribo a la fiesta. Destruyeron el auto contra un semáforo.

El novio y la novia gastaron unos 750 dólares en alquilar una Ferrari Testarossa por un rato para arrancar bien su matrimonio. La idea era llegar a la recepción que se llevaba a cabo en Treviso, en la región norteña de Italia, con mucho estilo.

Luego de haber hecho unos pocos metros, la máquina -capaz de llegar a 290 kilómetros por hora- se le salió de control al novio y fue a estrellarse contra un semáforo. Según informó el oficial a cargo de la investigación el auto quedó virtualmente destrozado y el motor inutilizable. “Es un vehículo muy poderoso, cualquier error puede ser fatal”, explicó.

Además de hacerse cargo de los arreglos del auto, cuya suma puede alcanzar los 100.000 dólares, deberá pagar otros 70 por el daño causado a la propiedad pública.