La policía arrestó a un hombre que, disfrazado de Snoopy, intentó meterse en la cárcel para ayudar a un preso a fugarse.

El personal de la penitenciaría de Isle of Wight, en el Reino Unido, quedó estupefacto cuando un Snoopy gigante los amenazó con un arma para entrar a la fuerza a la institución. Su idea era rescatar a un pariente que cumplía allí una condena. Finalmente resultó que su familiar estaba alojado en otra prisión a kilómetros de distancia.

Snoopy, junto con un cómplice no disfrazado, fueron arrestados de inmediato. Según un vocero de la cárcel a pesar de la ridiculez del acto “la ofensa se tornó seria cuando el perro de caricatura empuñó un arma. Causaron un revuelo enorme aunque al final resultó que se trataba de una pistola de agua”.

“Sin dudas se trata del peor intento de fuga de una prisión de la historia”, bromeó