Este documental lo vi hace 4 años, en el 2005 cuando se cumplieron 20 años del temblor de 1985 y en donde, al igual que muchas personas, perdiera la vida este artista mexicano creador fundamental para el rock hecho en México. Después de su muerte, se creo el mito que encierra a este suigéneris rockero tamaulipeco que emigrara a la Ciudad de México a finales de los 70’s y se convirtiera en una leyenda al haber creado lo que muchos consideran música eterna, con atractivo universal:

Parte 1:

Rockdrigo nació en la colonia Altavista de la ciudad de Tampico, Tamaulipas, siendo su padre el ingeniero naval Manuel González Sámano y su madre la señora Angelina Guzmán. Estudió en los colegios Federico Froebel y Félix de Jesús Rougier. Durante su infancia y adolescencia Rockdrigo se nutrió de la tradición musical de la huasteca tamaulipeca y del rock en lengua inglesa, por la cercanía con la frontera estadounidense. Luego de escuchar a Bob Dylan aprendió a tocar la armónica[1] y a reafirmar los conocimientos que obtuvo de guitarra con clases privadas. Sus constantes viajes tanto a los Estados Unidos como al Distrito Federal nutrieron sus preferencias artísticas e influencias.

Conocía la obra del antropólogo Sir James George Frazer, del psicólogo suizo Carl Jung y tenía un gran conocimiento de literatura universal, además de una gran afición por ciertas manifestaciones de la cultura popular mexicana (era un comprador frecuente de los cuentos de La Familia Burrón, gustaba de los artistas callejeros y conoció la obra de Chava Flores). Fue además un gran admirador de la obra de Octavio Paz en su juventud. Siempre tuvo una afición por la psicología, la cual estudió por un breve tiempo en la Universidad Veracruzana en Xalapa.

Hacia 1977 viajó a la ciudad de México a tocar en bares y cafés, donde se avecindó hasta su muerte. En un principio sobrevivió cantando canciones suyas o de otros en las calles de la ciudad “al estilo inglés” pues, según sus propias palabras, tenía interés en “ver qué pasaba, a nivel vivencial, siendo músico callejero”.[2] Poco a poco se fue ganando el aprecio de la gente y comenzó a desarrollar una obra propia a partir de las experiencias de la calle.

Con el tiempo logró trabajar al lado de Javier Bátiz en un bar de la glorieta de Insurgentes llamado Wendy’s Pub, alternando con muchos grupos, entre ellos el legendario Grupo Dama. Fue ahí donde lo conoció el crítico de rock y escritor José Agustín, quien escribió una nota laudatoria sobre él en el diario Unomásuno, en la que declaraba: “si ya hay en el rock de México quien domine a la perfección la técnica, la cadencia y el ritmo junto con un talento para componer canciones que retraten nuestra realidad a la altura de nuestros grandes compositores como José Alfredo Jiménez o Chava Flores, no puedo más que decir que, de entrada, con Rodrigo González tenemos un rock más complejo, crítico e inteligente… aquí está naciendo el rock mexicano…[3]

La vida de Rockdrigo llegó a su fin con el terremoto del 85, horas después de una última presentación en ocasión del primer aniversario del periódico La Jornada. Su departamento estaba ubicado en un edificio de la calle Bruselas (número 8), en la colonia Juárez (D.F.). El espacio que ocupaba su edificio hoy es un estacionamiento, frente al Café de los Psicólogos y al lado de la Plaza Giordano Bruno.

[Fuente: Wikipedia]

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