Los caquitos
El impuesto antipobreza que propone Felipe Calderón al Congreso es una lamentable parodia del impuesto sobre la riqueza que propuso el presidente Obama. La iniciativa calderonista consiste en gravar con IVA alimentos y medicinas, lo que hará más pobres a los pobres ya de por sí afectados por una devaluación de la moneda de 35%. Las familias de menor capacidad económica emplean 80% de sus ingresos en alimentarse y curarse. En cambio, el impuesto a la riqueza de la iniciativa Obama consiste en gravar la fortuna de la población más próspera, la que percibe ingresos superiores a 300 mil dólares al año. Insólito, el licenciado Calderón lanza al mundo una nueva teoría económica: la pobreza puede combatirse con más pobreza.
[Fuente: La Jornada]