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Desaparecieron en 16 años 7,436 bienes de San Lázaro

Entre los objetos perdidos hay teclados de computadora, bocinas, CPU, sillas, sillones tipo ejecutivo, libreros, sacapuntas eléctricos, mesas y escritorios, lámparas, cafeteras eléctricas, refrigeradores, purificadores de aire, televisores e impresoras

De 1993 a 2009, en la Cámara de Diputados se han perdido 7 mil 436 objetos y mobiliario adquiridos con recursos públicos y que de la noche a la mañana desparecieron de San Lázaro.

Los 7 mil 436 bienes que se reportan como faltantes estaban asignados a los grupos parlamentarios y, por ello, no se ejerció ninguna acción penal o administrativa, pues a los diputados federales se les respeta su fuero sobre cualquier anomalía.

Incluso, las autoridades internas admitieron que no pueden investigar qué pasó con los miles de bienes muebles perdidos.

“En consecuencia, para las direcciones generales de Asuntos Jurídicos y de Resguardo y Seguridad, así como para la Contraloría Interna de este órgano legislativo, resulta complejo y con un costo elevado realizar la investigación de los hechos y, en su caso, emitir el dictamen jurídico correspondiente o la resolución o acuerdo de archivo que igualmente proceda”, señaló.

Una larga lista

Entre los objetos perdidos hay teclados de computadora, bocinas, CPU, sillas, sillones tipo ejecutivo, libreros, sacapuntas eléctricos, mesas y escritorios, lámparas, cafeteras eléctricas, refrigeradores, purificadores de aire, televisores e impresoras.

“Con el propósito de coadyuvar a que se puedan dar de baja del Sistema de Inventarios los bienes pendientes de ubicar y aclarar, se llevó a cabo un análisis de la información y documentación de cada uno de los dichos bienes, así como de la normatividad que regula la administración de los bienes muebles”, señala el acta del Comité de Administración de la anterior legislatura, del día 29 de julio pasado.

Además de lo reportado como bienes perdidos, la Cámara de Diputados ha registrado 3 mil 923 faltantes menores como sacapuntas eléctricos, cargadores de celular, batería de no break o de celular, libros, cestos de basura, gatos hidráulicos o mecánicos, micrófonos, autoestéreos, refacciones, accesorios de cómputo y mouses, paquetería de software, patentes y regalías.

Costo sin estimar

Del total de las pérdidas —de las cuales no existe un estimado en dinero—, bancadas partidistas han repuesto 61; de ellos 15 son reguladores y 12 ventiladores.

La Dirección de Almacén, Proveeduría e Inventarios, de la subdirección de Inventarios, presentó el documento —del cual tiene una copia EL UNIVERSAL— titulado Bienes localizados y reincorporados al sistema de inventarios y en él detalló uno a uno los bienes desaparecidos.

Algunos se etiquetaron como bajas definitivas y otros, los menos, como parte de una enajenación o donación, pero estos últimos tampoco cumplieron las normas establecidas para dar de baja los objetos.

Seguridad vulnerable

Cada uno de los bienes de la Cámara —a excepción de la papelería— tiene una etiqueta con un número de serie que es revisado eventualmente por las autoridades de almacén y resguardo.

Por ejemplo, en la sala de prensa donde están colocados más de 50 lugares para representantes de los medios de comunicación, hay computadoras, sillas, archiveros, muebles y teléfonos que tienen un número de registro, y son verificados regularmente.

Sin embargo, a los diputados no se les revisa cuando salen en sus autos y si llevan algún aparato es difícil cuestionarlos.

Hay objetos como teclados, bocinas o teléfonos que bien podrían ser sacados de las instalaciones sin que nadie se dé cuenta, pero hay también escritorios, mesas, sillones ejecutivos, sillas secretariales o tubulares, impresoras, archiveros de madera, purificadores de aire, ventiladores de pedestal, libreros de madera, sofás, cafeteras eléctricas, faxes y máquinas de escribir que por su tamaño pudieron no ser vistos cuando fueron extraídos de las oficinas e instalaciones.

[Fuente: El Universal]