Sucedió en Rusia. Los regalos que le hizo la víctima, devenida en victimaria.
Un fin de semana de locura.


“Viktor”, el ladrón de 32 años, y “Olga”, la mujer que lo detuvo y abusó de él.

Un asalto puede salir mal de muchas formas. Los ladrones lo saben. Pueden terminar muertos, o presos, o irse a su casa sin el botín. O maniatados en un sótano, siendo violados durante dos días por una de sus víctimas.

Es lo que le ocurrió a “Viktor”, un delincuente de 32 años que ingresó a robar a una peluquería en Kaluga, una región de Rusia, y fue reducido por una de las empleadas, tras lo cual fue llevado a un sótano, esposado, y sufrió reiteradas violaciones.

Según informó el portal de noticias Life.ru, el ladrón ingresó la peluquería el pasado sábado 14 de marzo a las 17, agitando su pistola y ordenándole a los clientes que se arrojen al suelo. Todos lo obedecieron hasta que le llegó el turno a “Olga”, una “delicada” joven de 28 años especialista en artes marciales.

Cuando fue a entregarle su dinero, Olga golpeó a Viktor en el pecho y lo derribó. Luego lo ató de manos, le tapó la boca, y lo encerró en el cuarto de almacenaje. Finalmente volvió a la peluquería y les dijo a todos que siguieran con sus asuntos, y prometió que la policía llegaría en breve.

Pero la policía nunca llegó. Cuando todos los empleados y clientes se retiraron,Olga fue hacia el cuarto de atrás, le ordenó a Viktor que se saque la ropa interior y “le deje hacer lo que quisiera”, o llamaría a las fuerzas de seguridad.

El diario Moscow Times afirma que la mujer obligó al ladrón a tomar una pastilla de Viagra, lo ató a un radiador con esposas cubiertas de felpa rosa, y procedió a abusar de él varias veces durante 48 horas. Cuando finalmente lo dejó ir, Viktor había sido “exprimido como un limón”, según dijo a Life.ru.

El ladrón tuvo que ser asistido en un hospital, tras lo cual radicó una denuncia ante la policía por “actos de naturaleza sexual” que le provocaron lesiones. Cuando se enteró, Olga quedó indignada: “Qué idiota”, exclamó, de acuerdo a la versión del sitio de noticias ruso.

Sin embargo, reconoció su abuso: “Sí, fueron algunas veces. Pero le compré un par de jeans nuevos, le dí comida y bebida, además de mil rublos (unos 30 dólares) cuando se fue”, confesó a Life.ru. Ahora denunció a Viktor ante la policía por el intento de asalto a la peluquería.

“No sé qué va a pasar ahora”, dijo un agente de seguridad local, y concluyó: ” Podemos ponerlos a los dos tras las rejas, a él por robo y a ella por violación y agresión”.

Fuente: Perfil.com