me_cuesta_un_huevo_cagarHace poco recordaba una antigua leyenda de la India que trata y platica de que existió  un rey que gustaba de llevar una vida atiborrada de placeres y como buen edonista que era, se le ocurrió un día hacer un llamado a todo su reino y ofrecer un premio a quien le dijera cuál era el mayor de los placeres en la vida y lo convencieran de ello.

Después de que algunos le dijeran que el mayor placer en esta vida eran la comida y la bebida o entiéndase por comer y beber. Otro súbdito de su reino terminaría por debatir ésta “teoría” diciendo que no era así y que estaba seguro que el mayor placer en la vida era el sexo; otro diría que era la diversión, otro que el descanso, otro que las mujeres (éste pobre si que no sabía lo que decía) y así consecutivamente hasta que llegó una persona y dijo que todos los anteriores estaban equivocados porque el mayor placer en la vida era: defecar, surrar, cagar o como ustedes decidan definir el escatológico acto de la “evacuación”.

Como en toda sociedad hipócrita, el primero en sentirse ofendido por una aseveración de esa índole (y que pone en evidencia lo que no es aceptado por los “pulcros”), fue el rey; y así mismo ordenó que arrestaran al atrevido individuo y lo condenó a muerte.starwars

Después de que el acusado defendiera su postura sin ser escuchado, le pidió al rey una oportunidad para demostrarle que tenía la razón y así sucedió. El rey accedió a su petición y fué entonces que el condenado a muerte ofreció una fiesta al rey y a toda su corte, los embarcó en un gran navío y los introdujo en mar abierto.

En el festín se ofreció de todo. Hubo comida de sobra, vino, mujeres, música, diversión, sexo y después descanso. Pero cuando todo lo anterior comenzó a hacer efecto y a manifestarse como una de las necesidades fisiológicas que nuestro cuerpo necesita para seguir con su buen funcionamiento, el rey pidió que regresaran a tierra firme porque el barco carecía de “sanitarios”.

Cuando esto sucedió, el sentenciado le contestó lo siguiente al rey: “¿Para qué su majestad? Si aqui tiene todos los placeres que necesita…” Y después de quedar comprobada la osada teoría de este sujeto, el rey le perdonó la vida… ¿Será?

Esta historia a su vez me llevó a recordar una canción del grupo español y setentero La Trinca que se llama: Oda al Papel; y en la que le rinden tributo a ese incomprendido adminículo de limpieza con el que todos contamos en nuestros hogares. Tal vez algunos de ustedes la recuerden y para los que no la conocen, aquí se las dejo en este video:

oraleputo2zeptymuz352