ESPERO Y LES GUSTEN….LOS ESCOGI AL AZAR…..TODOS TRAEN MORALEJA…..SALUDOS.

 
IGNORANCIA

 

  Se trataba de dos amigos no demasiado inteligentes. Habían decidido hacer una marcha y dormir en un establo. Caminaron durante toda la jornada. Al anochecer se alojaron, como tenían previsto, en un establo del que previamente tenían noticias. Estaban muy cansados y durmieron profundamente; pero, de madrugada, una pesadilla despertó a uno de los amigos. Zarandeó a su compañero, despertándolo, y le dijo:

  –Sal fuera y dime si ha amanecido. Comprueba si ha salido el sol.

  El hombre salió y vio que todo estaba muy oscuro. Volvió al establo y explicó:

  –Oye, está todo tan oscuro que no puedo ver si el sol ha salido.

—¡No seas idiota! -exclamó el compañero-. ¿Acaso no puedes encender la linterna para ver si ha salido?

 

  *El Maestro dice: Así procede muchas veces el ser humano en la búsqueda espiritual, sin utilizar el discernimiento correcto

 

 

SI HUBIERA TENIDO UN POCO MÁS DE TIEMPO

 

  Con algunos ahorros, un hombre de un pueblo de la India compró un burro joven. La persona que se lo vendió le previno de la cantidad de comida que tenía que procurarle todos los días.

Pero el nuevo propietario pensó que tal cantidad era excesiva y comenzó a restar comida día a día al pollino.

Hasta tal punto disminuyó la ración de alimento al asno que, un día, el pobre animal amaneció muerto. Entonces el hombre comenzó a gimotear y a lamentarse así:

  –¡Qué desgracia! ¡Vaya fatalidad! Si me hubiera dado un poco más de tiempo antes de morirse, yo hubiera logrado que se acostumbrase a no comer nada en absoluto.

 

  *El Maestro dice: Como este hombre son algunos negligentes y “avaros” buscadores espirituales: quieren conquistar la Sabiduría sin ningún ejercitamiento espiritual.

 

LAS DOS RANAS

 

  He aquí una rana que había vivido siempre en un mísero y estrecho pozo, donde había nacido y habría de morir.

Pasó cerca de allí otra rana que había vivido siempre en el mar. Tropezó y se cayó en el pozo.

  –¿De dónde vienes? -preguntó la rana del pozo.

  –Del mar.

  –¿Es grande el mar?

  –Extraordinariamente grande, inmenso.

  La rana del pozo se quedó unos momentos muy pensativa y luego preguntó:

  –¿Es el mar tan grande como mi pozo?

  –¡Cómo puedes comparar tu pozo con el mar! Te digo que el mar es excepcionalmente grande, descomunal.

  Pero la rana del pozo, fuera de sí por la ira, aseveró:

  –Mentira, no puede haber nada más grande que mi pozo; ¡nada! ¡Eres una mentirosa y ahora mismo te echaré de aquí!

 

  *El Maestro dice: Así procede el hombre fanático y de miras estrechas.

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